La idea
En 2005, mientras en Estados Unidos Jason Calacanis demostraba con Weblogs Inc que una red de blogs temáticos podía ser un negocio de medios, en castellano ese hueco estaba casi vacío: Weblogs SL apenas arrancaba e Hipertextual ni siquiera existía. Blogees nació para competir en esa carrera: traer a España el modelo de red de blogs, con una marca madre que diera credibilidad y cabeceras especializadas que hablaran cada una el idioma de su nicho.
Qué construimos
Dos capas de identidad trabajando juntas. Arriba, la marca de la red: una b convertida en globo de conversación con puntos suspensivos —blogs como conversación permanente, siempre hay algo escribiéndose—, con la terminación ees en azul claro guiñando al dominio .es.
Debajo, una identidad propia para cada blog de la red, que llegó a tener seis cabeceras publicándose a la vez. Cada una con su propio mundo visual: Solidarizarnos, el blog solidario, con trazo humano y cálido; Algo se cuece, el de cocina, con caligrafía e ilustración de cuaderno de recetas. La red aportaba el paraguas; cada cabecera, la cercanía con su audiencia. Exactamente el reparto de papeles del modelo Calacanis.
El resultado
Blogees llegó a operar como una red real: seis blogs con identidad, línea editorial y publicación simultánea. El proyecto se cerró, pero el tiempo confirmó la tesis: las redes de blogs en castellano acabaron convirtiéndose en los grandes medios digitales de la década siguiente.
Lo que aprendimos
Que ver venir el modelo correcto no basta: una red de medios se gana con músculo editorial sostenido durante años, y esa carrera la terminaron ganando quienes pudieron financiarla. La parte que sí quedó demostrada —que una arquitectura de marca madre-hijas permite lanzar productos de nicho sin empezar de cero cada vez— es una idea que seguimos aplicando hoy en Orukami Labs.